Cuando se habla de calidad de
servicio, QOS, sólo se hace referencia a un conjunto de parámetros de
prestaciones que pueden ser observados directamente y medidos desde el punto de
acceso al servicio utilizado por el usuario. Los criterios que se usan para
valorar la calidad de una prestación de servicio son principalmente:
La velocidad con que es servida una petición de servicio
puede ser valorado en términos de bit rate con que las informaciones son
transportadas o bien en términos de intervalo de tiempo para terminar la petición
de servicio. En relación a cada uno de estos tres criterios de valoración
es posible distinguir diferentes clases de servicio:
Los parámetros significativos de la valoración prestacional,
en términos de velocidad, son los siguientes:
La caracterización del throughput en un canal puede hacerse
en base al ritmo binario medio y al ritmo binario más alto ofrecido a todos los
usuarios que acceden a él. El tiempo necesario para la transferencia de las
informaciones del usuario es la suma del tiempo necesario para acceder al canal
radio, del tiempo necesario para la propagación en el canal radio (irrelevante)
y del tiempo necesario para la transferencia a través de la red. Los parámetros
característicos en la valoración prestacional en términos de cuidado son los
siguientes:
Los parámetros característicos en la valoración
prestacional en términos de fiabilidad son los siguientes:
Por lo que respecta a los servicios orientados a la conexión
de parámetros prestaciones son constituidos por el tiempo medio necesario para
establecer una conexión y por el tiempo medio necesario para la finalización
de la misma.
El cuidado se refiere, sin embargo, al grado de corrección con el que se
atiende una petición de servicio.
La fiabilidad del servicio sintetiza la disponibilidad del servicio sin tener en
cuenta la velocidad ni el cuidado con que se atienden las peticiones de
servicio.